Muchos pacientes (y fisioterapeutas) deberían adoptar hábitos para mejorar su salud general. Las personas con problemas crónicos, recuperación lenta, baja energía o múltiples comorbilidades pueden beneficiarse al agregar estas actividades en su agenda diaria. Muchas veces, el sistema nervioso se intensifica y la recuperación se ralentiza, lo que lleva a una lentitud o falta de respuesta.

El fisioterapeuta así como el Paciente necesita entrenar la recuperación como lo haría para la fuerza, el rendimiento o la forma física. Cuando el tiempo y la rehabilitación tradicional se ocupan de los problemas, no se necesitan todas estas cosas.

En general, incorporar alimentos reales (especialmente fibra), mejorar la calidad y duración del sueño y hacer ejercicio regularmente son cosas que la mayoría de las personas pueden hacer mejor.

Si no lo estás haciendo tu mismo como fisioterapeuta…

¿cómo esperas que tus pacientes sigan estas estrategias de cambio de salud?

Echa un vistazo a las siguientes propuestas de ejercicio que te proponemos:

Caminar

Con sólo media hora al día, ya sea a un ritmo moderado o pausado, la caminata contribuye con la salud mental y del cuerpo en general.

Un estudio demostró que las personas mayores (en especial entre 60 y 88 años) que caminan media hora por cuatro días a la semana durante 12 semanas, fortalecen la conectividad en una región del cerebro.

Si actualmente no haces ejercicio de forma regular, los expertos de Harvard recomiendan comenzar la rutina de caminata con paseos de 10 a 15 minutos y luego de 30 ó 60 minutos.

Natación

No sólo se trabajan todos los músculos del cuerpo, lo que ya es un punto importante, sino que también se eleva la frecuencia cardíaca mejorando la salud del corazón. Además beneficia al cerebro, protegiéndolo de los deterioros relacionados con la edad. Además, el hecho de flotar hace que este tipo de ejercicio no tenga tensiones adheridas.

Los expertos recomiendan nadar entre media hora y 45 minutos, para así combatir la depresión, elevar tu estado de ánimo y reducir el estrés; entre otros beneficios.

Pilates

Una de sus características es hacer correctamente las diferentes posturas, y si se realizan bien, entonces el cuerpo no solamente se cae en malas posturas sino que nos ayuda a concentrarnos y de paso a relajarnos enormemente. Va bien para calmar los nervios, controlarlos y descansar la mente.